Todas las personas tienen derecho a la salud sexual

Todas las personas tienen derecho a la salud sexual

El 14 de febrero se celebra el Día Europeo de la salud sexual, lo cual nos da pie a hablar sobre este derecho y todo lo que conlleva. En una sociedad occidental que todavía afronta tabúes cuando se aborda cualquier cuestión sexual, física y/o afectiva, y sociedades de países empobrecidos que conviven con tradiciones denigrantes, lo que demuestra el paso del tiempo es que la ausencia de información y de educación mantiene este derecho lejos de su total cumplimiento en todo el planeta.

Con estos tres datos se puede describir la situación y la necesidad de trabajar en el derecho a la salud sexual, tanto en hombres como en mujeres, para revertir la realidad actual:

  1. Una de cada tres mujeres en el mundo sufrirá violencia física o sexual a lo largo de su vida.
  2. 200 millones de mujeres no tienen acceso a información y servicios anticonceptivos eficaces.
  3. Anualmente se producen 16 millones de nacimientos en adolescentes por agresión sexual y/o embarazo no deseado.

Qué es la salud sexual. ¿Existe el derecho a la salud sexual?

La Organización Mundial de la Salud define la salud sexual como:

Un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia”.

Todas las personas, por lo tanto, tienen derecho a esa salud sexual, independientemente de su origen geográfico y/o étnico, de su religión o de su edad. Esa confirmación y su inclusión en los derechos humanos fue reconocido en la Conferencia de Teherán en 1968 y en la Conferencia Internacional para la mejora de la Salud de las Mujeres y las Niñas en Nairobi 1987. Fue el nacimiento normativo de los derechos sexuales y de los derechos reproductivos.

Posteriormente se celebró la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW, 1979), que incide en la necesaria igualdad entre el hombre y la mujer ante el derecho sexual. La Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer (Belem do Pará, 1995) continuó en esa misma línea.

El derecho a la salud sexual incluye, a su vez, múltiples derechos:
…Derecho a la libertad sexual.
…Derecho a la autonomía sexual, integridad sexual y seguridad del cuerpo sexual.
…Derecho a la privacidad sexual.
…Derecho a la equidad sexual.
…Derecho al placer sexual.
…Derecho a la expresión sexual emocional.
…Derecho a la libre asociación sexual.
…Derecho a planificar libre y responsablemente.
…Derecho a información basada en el conocimiento científico.
…Derecho a la educación sexual integral-comprensiva.
…Derecho al cuidado de la salud sexual.
…Derecho a decidir.

En el Día Internacional por la erradicación de la fístula obstétrica, Farmamundi expone el trabajo realizado en Malí
Decenas de miles de mujeres padecen fístula obstétrica en Malí pero no solicitan tratamiento sanitario porque desconocen que exista una solución. Viven rechazadas por sus comunidades.

El derecho a la salud sexual es derecho a la salud

Ambos derechos mencionados están directamente relacionados con el derecho a la salud global. Porque las cuestiones asociadas a la sexualidad y a la reproducción conforman elementos centrales o de principal relevancia en el ciclo de vida de las personas. Condicionan el mayor disfrute posible de ese bienestar físico, mental y social al que hace referencia la definición oficial.

Los derechos sexuales y reproductivos tienen un punto en común: hacen referencia a los cuerpos, a la sexualidad y a la reproducción. Para nuestro cuerpo es muy importante que las decisiones al respecto sean autónomas e informadas, así como respetadas por el Estado y las demás personas.

Desde hace un tiempo también se incluye en el derecho a la salud sexual el ámbito que va más allá de lo físico. El reconocimiento social de la diversidad sexual puede ser un ejemplo de cómo la salud sexual se entrelaza con los derechos y con la salud en general. Sabemos que hay países en los que las personas homosexuales o transexuales son perseguidas y castigadas, física y emocionalmente, incluso con condenas de cárcel. Pero todavía hoy es actualidad su aceptación en la sociedad española. Igual que las personas con VIH tienen que hacer frente al rechazo social o discriminación laboral, por ejemplo. 

Desde muchas entidades sociales, como Farmamundi, y algunas administraciones se realiza un trabajo de sensibilización que explica la amplitud del derecho a la salud sexual, incluyendo en su labor formaciones a jóvenes sobre las relaciones sociales y/o amorosas respetuosas. La violencia de género también puede ser destacada como uno de los retos que la sociedad española tiene pendiente para que se cumpla el derecho a la salud sexual en toda su amplitud.

Qué hace Farmamundi a favor del derecho a la salud sexual

En Farmamundi trabajamos a favor del acceso al derecho a la salud, por lo que está incluida en esa labor la misión de facilitar que el mayor número de personas puedan contar con información sobre su salud sexual y recursos para poder defender y disfrutar su derecho.

En el mundo
Muchos proyectos de cooperación internacional abordan esta cuestión, tanto en África como en Latinoamérica, especialmente en países cuya coyuntura social, histórica y económica ha olvidado estas cuestiones. Las mujeres y las niñas son las más desfavorecidas en estos contextos, en los que afrontan prácticas nocivas tradicionales como matrimonios tempranos, mutilación genital femenina, agresiones y posteriores embarazos no deseados, por ejemplo, así como múltiples discriminaciones.

En El Salvador, de 2015 a 2017, fueron atendidas por el sistema de salud más de 65.000 niñas y adolescentes embarazadas, lo que supone tres embarazos cada hora de niñas y adolescentes entre los 10 y los 19 años. La ONG, junto con organizaciones locales, ha lanzado la campaña “Queremos ser niñas, no madres” cuyo objetivo es informar y sensibilizar a la población de las consecuencias de los embarazos impuestos.

El pasado mes de noviembre se presentó en Perú un convenio de trabajo para reducir la prevalencia del embarazo adolescente, superior al 22,5% en las zonas rurales, y garantizar el derecho a una vida libre de violencia mejorando los sistemas de prevención y detección precoz de la violencia y/o maltrato infantil.

Desde la ONG ayudamos en Mali a mujeres que sufren fístula obstétrica a acceder a servicios sanitarios para recuperarse e incorporarse de nuevo a la sociedad, ya que esta dolencia supone un estigma en muchas comunidades.

En España
A través de los diversos proyectos de Educación para el Desarrollo que realizamos por toda España, Farmamundi trabaja el derecho a la salud sexual directamente con colectivos jóvenes y con estudiantes del ámbito sanitario. El objetivo es sensibilizar y formar a las personas para que puedan disfrutar y reclamar el cumplimiento de su derecho. Asimismo se trabaja en la formación directa del futuro personal sanitario para promueva las buenas prácticas del derecho sexual en su día a día laboral.

Nuestras sociedades son cada vez más interculturales. Cada día acuden a los servicios de ginecología y obstetricia mujeres migradas de orígenes diversos quienes entienden y viven los procesos de embarazo y parto de una forma diferente en según qué culturas. La campaña RAISA (en árabe: “mujer conductora y soberana”) de Farmamundi pretende abrir un espacio de reflexión entre usuarias, profesionales e instituciones sobre las herramientas para hacer frente a esta realidad multicultural. El objetivo es que los derechos de las mujeres migrantes, como el derecho a información sexual y reproductiva, una atención de calidad, la privacidad o un parto respetado, sean respetados. 

En el programa La salud está en tu mano fortalecemos las capacidades de comunidades educativas de formación profesional para que futuras prestadoras de servicios sanitarios y sociocomunitarios defiendan el derecho a la salud como la garantía básica para el bienestar de la ciudadanía. En este marco resulta fundamental aproximarse a los derechos sexuales y derechos reproductivos de todas las personas, atravesados por cuestiones como el género, la clase social, la ubicación geográfica o la edad. Para ello, se ponen en marcha actividades como la Ruleta de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos o el juego de mesa Diversus.

Además de estudiantes del ámbito universitario, el proyecto EducAcción por la equidad global en salud, está dirigido a jóvenes de entre 18 a 30 años de la provincia de Granada que forman parte de asociaciones juveniles, y/o que sienten interés y motivación por transformar la inequidad de género y promover la salud sexual y la salud reproductiva. A través de una metodología de construcción colectiva de conocimiento y educación entre pares, un grupo de jóvenes dinamizadoras transmiten conocimientos a otros grupos de jóvenes a favor de los derechos sexuales y los derechos reproductivos, con el fin de promover el conocimiento y titularidad de estos derechos.

En 2019 elaboramos la exposición ‘Salud y género’ que muestra ocho fotografías realizadas por Elena del Estal y Anna Surinyach, fotoperiodistas españolas que dedican su carrera profesional a retratar historias sociales relacionadas con los derechos humanos. Por un lado, las mujeres indias que son vendidas para contraer matrimonio y que, apoyándose unas en otras, logran crear redes de mujeres saliendo de esa esclavitud doméstica y sexual. Por otro lado, la labor de las parteras tradicionales en Colombia como lideresas de sus comunidades y apoyo imprescindible para humanizar el parto. Continúa disponible para exponerla en cualquier ubicación que lo solicite.

Desde CreaSalud luchamos por la defensa de estos derechos utilizando la creación audiovisual como herramienta para la reflexión y la transformación social. CreaSalud da voz a personas que normalmente no son escuchadas y las participantes se convierten en protagonistas tanto delante como detrás de las cámaras para acercarnos su reflexión sobre la salud y los derechos con enfoque de género y equidad en diversidad.
Desde Nicaragua las participantes creativas reflexionan, ellas mismas y en sus comunidades, sobre los derechos sexuales y reproductivos, la salud materna o la violencia contra las mujeres, entre otras temáticas, para trasladarnos su visión, sus realidades y su papel activo en la defensa de sus derechos. Desde Euskadi, alumnado comprometido con el cambio social que quiere ver en su entorno, visibiliza la diversidad sexual y de género, denunciando las desigualdades a las que se enfrentan a la hora de ejercer sus derechos. Tanto en el centro educativo como en su entorno trasladan y promueven la movilización de la ciudadanía para la defensa de los derechos de todas las personas.

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