Reforzamos la prevención, vigilancia y protección frente al ébola en RDC

Reforzamos la prevención, vigilancia y protección frente al ébola en RDC

Farmamundi intensifica las acciones de prevención y contención ante el avance de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo. Junto a organizaciones socias locales, mantenemos actualmente seis proyectos activos en diferentes zonas de Kivu Norte, desde los que reforzamos las acciones comunitarias de sensibilización, vigilancia y protección frente al virus.

La República Democrática del Congo vuelve a enfrentarse a una grave epidemia de ébola que ya supera los 1.000 casos sospechosos y el centenar de casos confirmados, según los últimos datos de la OMS y del Ministerio de Salud congoleño. El brote, declarado en la provincia de Ituri, preocupa especialmente por su proximidad a ciudades como Beni, Butembo y Goma, donde desarrollamos proyectos de salud junto a nuestras organizaciones socias desde hace más de 20 años. La aparición de casos en zonas altamente conectadas y con gran movilidad de población aumenta el riesgo de expansión de la enfermedad.

Sin vacuna y sin recursos

La epidemia está causada por la cepa Bundibugyo, una variante menos conocida del virus para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos. En un contexto marcado por el conflicto armado, los desplazamientos forzados y la debilidad del sistema sanitario, contener una epidemia así resulta especialmente complejo. “La prevención y la respuesta sanitaria requieren también un trabajo cercano con las comunidades, adaptando las estrategias de prevención a las costumbres y dinámicas locales. El trabajo de sensibilización y construcción de confianza es clave para evitar la desinformación y favorecer la aceptación de las medidas de prevención”, afirma la responsable de acción humanitaria de Farmamundi, Tania Montesinos.

La respuesta humanitaria llega, además, en un momento especialmente delicado. Los recortes internacionales en ayuda humanitaria han debilitado los sistemas de vigilancia epidemiológica y reducido la capacidad de respuesta de muchas organizaciones y centros de salud. Menos personal sanitario, menos recursos para prevención y menos capacidad de detección temprana aumentan el riesgo de propagación de epidemias como esta.

En este contexto, estamos reforzando las acciones de prevención y sensibilización comunitaria desde los proyectos ya en marcha junto a nuestras organizaciones socias locales. Actualmente trabajamos en el fortalecimiento de centros de salud, el acceso a medicamentos esenciales, la salud sexual y reproductiva y la atención a población desplazada y vulnerable. Ahora, estas estructuras y redes comunitarias serán también clave para apoyar la contención del ébola”, explica Montesinos.

Necesidades urgentes:

Se requieren materiales de protección como mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico y kits de higiene, pero también más recursos humanos y materiales para intensificar las campañas de prevención mediante visitas puerta a puerta, programas de radio, megáfonos y acciones de información adaptadas a cada comunidad. “En epidemias como esta, la prevención, la acción conjunta con las organizaciones y autoridades sanitarias locales y la confianza de la población siguen siendo la herramienta más eficaz”, concluye Montesinos.

 

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