Ucrania | La población resiste y mantiene la esperanza de paz

Ucrania | La población resiste y mantiene la esperanza de paz

En Ucrania, la guerra ha dejado cicatrices visibles e invisibles tras cuatro años de guerra. Infraestructuras muy dañadas, sistemas públicos bajo presión y comunidades que viven entre la incertidumbre, el miedo y el cansancio acumulado. Más de 10,8 millones de personas siguen enfrentando grandes necesidades humanitarias, en un contexto donde el acceso a la salud, la protección y los servicios básicos continúa siendo un desafío diario.

Las mujeres y niñas soportan un impacto agravado: mayores riesgos de violencia, sobrecarga de cuidados, pérdida de ingresos y dificultades añadidas para ejercer su autonomía. Ante esta realidad impulsamos una respuesta que pone en el centro la salud, la protección y la resiliencia en las regiones de Poltava, Sumy y Járkiv, zonas especialmente afectadas por su proximidad al frente. Lo hacemos de la mano de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y en alianza con la organización local Gender Bureau.

Protección y asesoramiento legal

En algunas zonas rurales y comunidades remotas, muchas mujeres no pueden desplazarse para buscar apoyo. Por ello, el proyecto ha puesto en marcha un equipo móvil multidisciplinar que garantiza atención en salud mental, asesoramiento legal y acompañamiento ante situaciones de violencia basada en género.

El objetivo principal de nuestra cooperación con las comunidades es proporcionar conocimientos y herramientas para ayudar a las poblaciones afectadas, centrándonos en la lucha contra la violencia de género. Organizar y llevar a cabo sesiones psicológicas y jurídicas, seminarios y sesiones de formación, distribuir alimentos y kits de higiene, y mantener una interacción constante con las autoridades locales. Todo ello con el fin de apoyar a la población afectada por la guerra y crear condiciones en las comunidades que hagan que las personas quieran quedarse y trabajar por su desarrollo”,  explica Anna Petrenko, coordinadora de proyectos de Gender Bureau.

 Reforzar la salud para sanar

El sistema sanitario ucraniano afronta escasez de recursos y ataques directos a infraestructuras. En este contexto, la intervención mejora el acceso a servicios esenciales, priorizando la salud sexual y reproductiva y la salud mental.

Se suministran medicamentos e insumos a centros públicos y se forma al personal sanitario en gestión de medicamentos y residuos, contribuyendo a fortalecer un sistema de salud más preparado y sostenible.

También se ofrece apoyo en salud mental y acompañamiento psicosocial a población desplazada interna, comunidades de acogida y personal humanitario.

UcraniaEn Poltava, Sumy y Járkiv trabajamos junto a 44.610 mujeres, niñas, adolescentes y personas especialmente vulnerables afectadas por el conflicto, fortaleciendo servicios públicos de salud, protección y apoyo psicosocial. Nuestro objetivo es que, incluso en medio de la guerra, las comunidades cuenten con recursos para sanar y ejercer sus derechos”, señala Tania Montesinos, responsable de Acción Humanitaria en Farmamundi.

Autonomía para reconstruir el día a día

La pérdida de empleo y los desplazamientos forzados sitúan a muchas mujeres en una situación de especial vulnerabilidad. El proyecto incluye transferencias monetarias multipropósito y cupones para alimentos y productos sanitarios, facilitando que puedan cubrir necesidades básicas con mayor autonomía.

Al mismo tiempo, se impulsan formaciones y acompañamiento en emprendimiento y generación de ingresos, reforzando la inclusión socioeconómica y la capacidad de las mujeres para tomar decisiones sobre su propio futuro.

La iniciativa también apuesta por la participación activa y el liderazgo local feminista, consolidando mecanismos de coordinación, rendición de cuentas y espacios representativos que fortalecen el tejido comunitario.

Cuatro años acompañando a las comunidades

suministros ucraniaDesde el inicio de la guerra, Farmamundi ha desarrollado 28 proyectos en Ucrania, alcanzando a 115.169 personas desplazadas y gestionando fondos por un total de 2.203.230,67 €. La colaboración con entidades como la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Generalitat Valenciana, la Xunta de Galicia, el Fondo de Emergencias de Farmamundi y otros organismos descentralizados ha sido clave para ofrecer una respuesta multisectorial.

Gracias a la continuidad de estos proyectos, miles de mujeres, niños, niñas y familias en Poltava, Sumy y otras regiones encuentran apoyo para reconstruir sus vidas en medio de este conflicto que se alarga ya cuatro años, fortaleciendo la resiliencia comunitaria y sembrando las bases para un futuro en paz. El pueblo de Ucrania necesita ya cerrar este capítulo y caminar hacia una paz real y efectiva”, concluye Montesinos.

Dotación de 148 toneladas de medicamentos 

Además del constante trabajo de acción humanitaria, Farmamundi ha enviado más de 148 toneladas de medicamentos y material sanitario en estos cuatro años, respondiendo a las necesidades urgentes de hospitales y centros de salud.

Todos estos suministros se han ajustado a las necesidades sanitarias que nos trasladan desde Ucrania, en coordinación con el Public Health Center del Ministerio de Salud y cumpliendo todos los estándares europeos de calidad. En los últimos suministros ha destacado la dotación de antibióticos inyectables, corticoides, antihipertensivos, antiinflamatorios y analgésicos orales. También material sanitario como vendas, gasas, agujas de inyección y material de diagnóstico.

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