Farmamundi cierra la segunda fase de Somos Rural, un proyecto de educación formal financiado por la Generalitat Valenciana que ha trabajado con profesorado y alumnado de siete centros educativos rurales de la Comunitat Valenciana.
Durante dos años, la iniciativa ha conectado el derecho a la salud con la puesta en valor del territorio, la equidad en la diversidad y metodologías innovadoras como el Aprendizaje-Acción.
Somos Rural nació de una pregunta: cómo hacer que la juventud rural reconozca su entorno como un espacio de derechos, cuidados y oportunidades. Desde esa mirada, el proyecto ha promovido procesos educativos en institutos de Villar del Arzobispo, Chelva, Cheste, Utiel, Ayora, Jalance y Canals, con una propuesta común: mirar el territorio como un espacio vivo donde se construye salud comunitaria.
Somos Rural: derecho a la salud desde el territorio
«Cuando el alumnado empieza a nombrar lo que hay en su pueblo —sus paisajes, sus redes, sus saberes, sus conflictos— también empieza a reconocer que el derecho a la salud no está separado del lugar donde vive», explica Soraya Moret, técnica de educación de Farmamundi. Esa mirada ha atravesado talleres y procesos de reflexión sobre salud planetaria, diversidad, sostenibilidad, convivencia y derechos humanos.
A lo largo del proyecto, Farmamundi ha acompañado a equipos docentes y comisiones de sostenibilidad en la incorporación de la Educación para la Transformación Social en sus centros. El trabajo ha incluido formaciones sobre derecho a la salud y metodologías activas, apoyo al diseño de planes de sostenibilidad participativos e intercambio de experiencias entre institutos rurales.
Aprendizaje-Servicio y metodologías activas en centros rurales
El alumnado, por su parte, ha participado en actividades diseñadas por el profesorado y en dinámicas facilitadas por el equipo técnico de Farmamundi. En algunos casos, ese proceso se ha traducido en productos artísticos y comunitarios: fotografía social, cartelería, cómic, murales, teatro, vídeos o acciones de sensibilización. En el IES Alto Turia de Chelva, una exposición fotográfica puso en valor el entorno natural y cultural de la Serranía; en el IES Ricardo Marín Ibáñez de Cheste, el cómic permitió recuperar patrimonio local y generar diálogo intergeneracional; y en el IES La Serranía de Villar del Arzobispo, el lenguaje audiovisual sirvió para hablar de tradiciones, salud planetaria y defensa del territorio. También en el IES Alameda de Utiel, el alumnado de 3.º del Programa de Diversificación Curricular sensibilizó al resto de aulas sobre la importancia de la sostenibilidad y el cuidado del planeta a través de una performance creada por el propio grupo.
«La metodología ha sido clave: no se trataba de impartir contenidos cerrados, sino de acompañar procesos. El Aprendizaje-Acción permite que el alumnado investigue, proponga y vea que su voz tiene consecuencias en la comunidad», señala Moret.
Equidad en la diversidad y salud integral
En el último año, el proyecto incorporó al IES Francesc Gil de Canals para trabajar la equidad en la diversidad desde una dimensión especialmente sensible: la cultura de la muerte y el acompañamiento al final de la vida. El punto de partida fue la preocupación identificada entre alumnado de Integración Social ante una realidad que puede formar parte de su futuro profesional en residencias o espacios sociosanitarios.
A través de una formación dirigida al profesorado, se abrió un proceso para naturalizar la muerte como parte de la vida y dotar a profesorado y alumnado de herramientas emocionales y pedagógicas. La propuesta conecta directamente con el derecho a la salud entendido de forma integral: cuidar también significa acompañar desde la presencia, la escucha, reducir el estrés ante situaciones difíciles y respetar distintas formas de vivir y despedir.
Este enfoque de equidad también ha estado presente en experiencias de convivencia, inclusión y sostenibilidad: dinámicas para mejorar las habilidades sociales, actividades con personas con discapacidad intelectual, propuestas de reciclaje, compostaje y uso responsable del agua, o planes de sostenibilidad construidos con participación de la comunidad educativa.
Buenas prácticas para llevar la innovación educativa al aula
Uno de los principales resultados de esta segunda fase es la publicación del cuaderno ‘Saberes en diálogo con el territorio‘, que sistematiza buenas prácticas desarrolladas en los centros y facilita que puedan ser adaptadas por otros equipos docentes. La web del proyecto Somos Rural reúne también materiales, testimonios y propuestas para seguir llevando la innovación educativa al aula.
Para Soraya Moret, el cierre deja una enseñanza compartida: «El territorio rural no es solo el contexto donde ocurre el aprendizaje; es una fuente de conocimiento, identidad y salud. Cuando la comunidad educativa lo reconoce, se abren caminos para cuidar mejor de las personas y del planeta».
Una red educativa para seguir cuidando desde lo cercano
Este proyecto ha sido posible gracias los equipos, docentes y alumnado de los centros:
- IES La Serranía, Villar del Arzobispo
- IES Alto Turia, Chelva
- IES Ricardo Marín Ibáñez, Cheste
- IES Alameda, Utiel
- IES Fernando III, Ayora
- IES Fernando III Sección de Jalance
- IES Francesc Gil, Canals
Gracias por vuestra implicación.

