¿Cómo aprendemos a reconocer lo que sentimos? ¿Qué ocurre cuando son las propias personas jóvenes quienes generan espacios para hablar de emociones entre ellos? Estas preguntas han guiado ‘Aulas en resiliencia’, un proyecto que ha situado la salud socioemocional en el centro de la educación desde una mirada de derechos, equidad de género y ciudadanía global que ha implicado a más de 600 alumnos.
“Comprender mejor las emociones, tanto propias como ajenas.” Ese es una de las conclusiones que comparte Carmen, una de las estudiantes que han participado en este apasionante itinerario formativo.
De las aulas… a la acción
Todo empieza con 60 estudiantes del Ciclo Formativo de Grado Superior de Integración Social del IES Severo Ochoa de Granada y del IES Pablo Picasso de Sevilla. Durante el itinerario formativo, los jóvenes profundizaron en salud socioemocional, resiliencia, cuidados y derecho a la salud mediante metodologías creativas y participativas.
El proyecto también ha acompañado al profesorado de ambos centros con formación específica para incorporar herramientas de bienestar emocional y cultura de los cuidados en el aula. Y tras ello, llega el siguiente paso: convertir el aprendizaje en acción.
Jóvenes que hablan a jóvenes
Una decena de estudiantes decidió formar un Grupo Promotor de voluntariado. Desde ahí diseñaron y dinamizaron más de 30 acciones de sensibilización en institutos de Granada, Sevilla y Córdoba, llegando a cerca de 630 estudiantes.
Hablar de emociones, resiliencia, convivencia y cuidados entre iguales abrió conversaciones cercanas, honestas y necesarias. Otro estudiante, Luis, afirma que “la juventud de hoy en día necesita espacios seguros para hablar de lo que sienten, aunque muchas veces no lo pidan explícitamente.”
Recursos para seguir cuidando
Esta iniciativa deja materiales que seguirán vivos en la comunidad educativa. El principal es el Diario de las emociones, elaborado de forma participativa por el Grupo Promotor junto al equipo técnico de Farmamundi, con propuestas para reconocer, comprender y gestionar las emociones desde un lenguaje cercano.
La sensibilización también salió de las aulas con una campaña de carteles en marquesinas de Granada, realizada en colaboración con el Ayuntamiento, llevando mensajes sobre salud socioemocional y cultura de los cuidados al espacio público.
Además, el IES Severo Ochoa y el IES Pablo Picasso incorporarán los recursos y propuestas generados durante el proyecto a su práctica educativa, dando continuidad a este trabajo, por que como dice Lucía: “Cada grupo es diferente y no existe una única forma de intervenir.”
Aprendizajes que dejan huella
Aulas en resiliencia, que ha contado con la financiación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), se ha vivido como una experiencia emocionante que les ha movido por dentro. Deja jóvenes con más confianza para escuchar, acompañar y crear espacios seguros donde otras personas puedan expresar lo que sienten. Una experiencia que demuestra que cuidar también se aprende y que compartir ese aprendizaje entre iguales multiplica su impacto.
Se ha repetido mucho la idea de haber ganado seguridad y confianza. Claudia dice que una de las cosas más importantes que le deja el proyecto es precisamente la confianza en sí misma al sentirse capaz de hablar, dar charlas o improvisar “sin el miedo de que fuera a salir mal”. Nico también habla de esa seguridad nueva para abordar emociones o situaciones delicadas “con una mirada más empática y consciente de los grupos”.
En ese sentido, Lucía habla de haber aprendido a “acompañar al grupo desde la empatía y la escucha activa”; Víctor señala que está aprendiendo a “manejar situaciones de timidez, conflicto o desmotivación desde una perspectiva educativa y no como castigo o riña”.
Por último, cabe destacar que se ha reforzado la conciencia de que hablar de salud socioemocional con jóvenes es necesario. Así lo señala Elena, que concluye que “hablar sobre las emociones no debería ser algo puntual, debe ser parte del día a día porque convivimos con nuestras emociones diariamente”.


