Farmamundi pide al Senado de Colombia avanzar en la ley contra la mutilación genital femenina

Farmamundi pide al Senado de Colombia avanzar en la ley contra la mutilación genital femenina

Farmamundi y Red Aminata se han sumado al llamamiento internacional dirigido al Senado de la República de Colombia para solicitar que agende, antes del 20 de junio, el cuarto y último debate del Proyecto de Ley No. 440 de 2025, una iniciativa orientada a prevenir, atender y erradicar la mutilación genital femenina en el país.

La propuesta legislativa, conocida como Niñas Sin Ablación, ya ha superado tres debates en el Congreso colombiano. Solo resta su discusión final en la plenaria del Senado para que pueda continuar su trámite y convertirse en ley. El cierre de la legislatura, previsto para el 20 de junio, convierte este momento en una etapa decisiva.

Llamamiento urgente desde la sociedad civil y organizaciones internacionales

Desde Valencia, Farmamundi y Red Aminata han remitido una carta a la Mesa Directiva del Senado colombiano en la que pide dar prioridad urgente al debate. Las organizaciones se unen así a las voces de entidades sociales, organizaciones internacionales, lideresas indígenas y defensoras de derechos humanos que reclaman que la protección de las niñas no quede aplazada por falta de agenda parlamentaria.

La mutilación genital femenina es una grave violación de los derechos humanos de las niñas y las mujeres. No tiene ningún beneficio para la salud y puede provocar consecuencias físicas, psicológicas, sexuales y reproductivas durante toda la vida: dolor intenso, hemorragias, infecciones, complicaciones obstétricas, trauma psicológico y, en los casos más graves, la muerte.

Mutilación genital femenina: una grave violación de derechos humanos en Colombia

En Colombia, los casos documentados afectan principalmente a niñas indígenas de la Gran Nación Emberá, aunque las organizaciones que trabajan en este ámbito advierten de un subregistro persistente. Según la información trasladada a Farmamundi por el equipo impulsor de la ley, entre 2020 y 2025 se han documentado 204 casos, de los cuales 177 corresponden a niñas indígenas, especialmente en territorios de Risaralda y Chocó.

El propio recorrido del proyecto legislativo muestra la dimensión de este problema. Entre enero y noviembre de 2023 se detectaron 89 casos, principalmente en niñas de 0 a 5 años, y entre 2011 y 2021 se registraron 141 casos en población indígena atendida en Risaralda. Colombia no cuenta todavía con un sistema oficial completo de registro y vigilancia, lo que dificulta conocer la magnitud real de la práctica y organizar una respuesta coordinada.

Voces de las mujeres Emberá: educación y derechos frente a la práctica

«No es de buscar culpables ni enjuiciar a nadie, es de educar», recoge uno de los testimonios de mujeres Emberá incluidos en el proceso de construcción de la ley. Otra lideresa lo expresó con claridad ante el Congreso: «Para mí como mujer Emberá no es cultura. Esta práctica está violando el derecho de la mujer Emberá».

El Proyecto de Ley No. 440 de 2025 propone crear un marco de prevención, atención y protección integral frente a la mutilación genital femenina. Entre sus medidas principales se incluye la construcción de un sistema nacional de registro y notificación de casos, la inclusión de la mutilación genital femenina como Evento de Interés en Salud Pública, la capacitación del personal sanitario y el fortalecimiento de campañas educativas y comunitarias.

La iniciativa plantea también reforzar las rutas de salud, acompañamiento psicosocial y atención diferencial, con la participación del Ministerio de Salud, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, el Instituto Nacional de Salud, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, el Ministerio del Interior y las organizaciones y gobiernos indígenas.

Un enfoque intercultural, comunitario y no punitivo

Uno de los elementos centrales del texto es su enfoque no punitivo, intercultural, comunitario y centrado en derechos. La ley prioriza la prevención, el diálogo y el liderazgo de las mujeres indígenas frente a respuestas exclusivamente sancionadoras, que pueden empujar la práctica a la clandestinidad y alejar a las niñas de los sistemas de protección.

Este enfoque recoge años de trabajo comunitario. Desde 2007, cuando salieron a la luz pública casos de niñas Emberá fallecidas por mutilación genital femenina, organizaciones indígenas, instituciones públicas y entidades internacionales han impulsado espacios de diálogo, formación y concertación. En este camino han sido claves las voces de lideresas, parteras, autoridades tradicionales y organizaciones de mujeres indígenas, que han defendido una idea esencial: proteger la vida y la salud de las niñas no amenaza la cultura, sino que fortalece su continuidad desde la dignidad.

El trabajo de Farmamundi en salud y derechos de las mujeres

Farmamundi acompaña procesos de cooperación, acción humanitaria y transformación social en 35 países, con el derecho a la salud como eje central. La promoción de la salud de mujeres, adolescentes y niñas y la prevención de violencias basadas en género forman parte de sus líneas prioritarias de trabajo.

La organización cuenta también con experiencia en el abordaje de la mutilación genital femenina en países del continente africano, como Mali. Desde esa trayectoria, Farmamundi subraya que la ausencia de un marco legal específico limita la capacidad del Estado para prevenir nuevos casos, garantizar protección efectiva a las niñas en riesgo, coordinar la respuesta institucional y solicitar apoyo internacional especializado.

Colombia ante una oportunidad histórica en derechos y salud pública

Por ello, la entidad considera que Colombia se encuentra ante una oportunidad histórica para avanzar en una respuesta legal efectiva, con enfoque de salud pública, derechos humanos y diálogo intercultural. La aprobación de la ley permitiría visibilizar una práctica históricamente silenciada, fortalecer la protección de niñas y mujeres y alinear al país con sus compromisos internacionales en materia de equidad de género y erradicación de prácticas nocivas.

«La protección de las niñas no puede esperar. Colombia tiene hoy la oportunidad de consolidar una respuesta legal que ponga en el centro su derecho a la salud, a la integridad y a una vida libre de violencias», señala Farmamundi en su llamamiento.

La posible aprobación de la Ley Niñas Sin Ablación no cerraría por sí sola el camino. Su aplicación exigirá presupuesto, formación del personal sanitario, presencia institucional en territorios rurales y urbanos, sistemas de registro fiables y procesos educativos continuos, construidos junto a las comunidades.

Aun así, agendar el último debate antes del 20 de junio sería un paso decisivo para que años de trabajo comunitario, institucional y legislativo no queden detenidos en la recta final. Farmamundi se suma a este llamado colectivo con una convicción compartida: prevenir la mutilación genital femenina es proteger la vida, la salud y los derechos de las niñas y mujeres.

Foto de portada: Cámara de representantes del Gobierno de la República de Colombia.